Dios desea que nunca dejemos de crecer.
La gente no subirá de un nivel de compromiso
a otro por accidente. Se necesita un plan con orden, para que de una
manera sistemática se pueda cumplir este objetivo.
En nuestra iglesia, se llama el “Discipulado
Bíblico”.
Nuestra iglesia dedica su mayor esfuerzo en alcanzar
a los perdidos: Atraerlos a la iglesia, predicarles el evangelio y luego
trabajar en pasarlos por los círculos de compromiso.